Eva... (29 septiembre 2016)

Esta es una entrada un poco especial. La escribí hace justamente un año, porque en ese instante tenía su historia bajo la piel y me daba miedo que con el paso del tiempo me olvidara de esas sensaciones.
No ha ocurrido, ahí siguen, aunque están un poco tapadas por otros personajes.
Y es que, desde que cerré el proyecto Eva hasta nuevo aviso, he terminado otras tres novelas y he publicado dos (Valiente Vera, pequeña Sara y Caótica Jimena).
Por eso lo hice. Quería que al subir esta entrada despidiéndome de ellos se sintiera real y ahora ha llegado el momento de compartirla con vosotras.
No he tocado ni una coma, lo único que he hecho ha sido incluir unas fotos para ir abriendo boca, así que imaginadme el 29 de septiembre del año pasado sentada frente al teclado y con los ojos un poco mojados...😊 ( y recordad que, por aquel entonces, ninguno de mis libros había salido aún en papel).


Ponerle punto y final a una historia nunca es fácil. Ni tampoco igual que las veces anteriores.
Cada ocasión, cada proyecto, supone una experiencia diferente, se vive con unas emociones distintas y te deja más o menos para el arrastre. Porque sí, a pesar de que sea algo bonito, no deja de ser una despedida.
Acabo de hacerlo.
Acabo de enviarle el borrador definitivo a mi editora y me da la sensación de que ha sido un primer adiós al mundo de Eva. Aunque en esta ocasión se trata de un adiós diferente, porque de algún modo supone un comienzo.
Sigo sin creerme del todo que esta historia vaya a estar en papel, que vaya a poder tocarla, olerla, abrazarme a ella como la lunática que soy y todas esas cosas tontas que sé que voy a hacer cuando la tenga en mis manos.
Sin embargo, pese al cariño que le tengo a la serie Oliva y a la saga Daniela, desde el momento en el que terminé el último capítulo de esta novela, tuve el presentimiento de que el camino de Eva era otro.
No sé por qué.
No es que crea que sea mejor que las anteriores, sino que fue una sensación extraña.
Sabéis que antes de Eva yo estaba un poco vacía. Daniela y Luca me dejaron un poco molida, al menos emocionalmente hablando. No os imagináis lo mal que lo pasé poniéndome en su piel y viviendo con ellos durante meses todos esos sentimientos, así que cuando los solté al mundo y me di cuenta de que ya estaba, de que se había terminado, lo único que me apetecía era escribir algo ligero, reírme, divertirme y enamorarme por el camino de algún guaperas. Algo que no hiciera tanto daño.
Y apareció Eva.
Eva, que era un poco desastre, que me hacía reír, que tenía un modo de ver la vida demasiado bonito como para no compartirlo, que brillaba.
Me enamoré de ella.
Es mi primera protagonista femenina que me ha encandilado de un modo que pienso en ella y se me pone una sonrisa tonta en la cara. Y es que a veces no son ellos los que lo consiguen, sino ellas, con todos esos defectos y con sus enormes virtudes.
Eva, que dejando a un lado las estupideces que hace continuamente, es la más real de todas, la más cercana; al menos lo ha sido para mí.
Con ella me he sentido totalmente en casa y esa experiencia era nueva. Demasiado cómodas la una con la otra como para no hacer de su historia una con mayúsculas.


Y entonces llegó él.... y me entró el miedo.
Yo ya estaba enamorada de Eva y me valía, pero no podía olvidarme de que, como lectoras, siempre tendemos a querer caer rendidas ante el chico en cuestión y él... pues en este caso él no entraba en ese prototipo de perfección. Lo siento.
Lo medité y asumí que era arriesgado. Crear a un personaje que no fuera... que no fuera todas esas cosas que les pedimos a los protagonistas para quererlos. Tenía algunas, sí, pero es que... es que ni siquiera nos caía bien. Ni a Eva ni a mí. Pero nos gustaba. Y eso era real. Como cuando te cuelgas del tío más imbécil de tu clase en el colegio. O de ese otro del trabajo que de lo insoportable que es te parece hasta feo, pero que tiene algo... algo que te vuelve loca. Y me di cuenta de que ya estábamos perdidas, porque, aunque no gustara como en su día lo hicieron Mario y Luca (oh, Luca, ai lof yu para toda la vida)... no podía ser otro el que nos acompañara entre estas páginas. Porque, inevitablemente, ya era también su historia.
Dos personajes demasiado imperfectos, sí, es cierto, pero ¿no lo somos todos en algún momento de nuestra vida?
Espero que, si no llegáis a comprenderlo como personaje, me perdonéis y os quedéis con todo lo demás bonito de esta historia. Sin embargo, deseo de todo corazón que lo queráis lo mismo que he llegado a hacerlo yo.

También me ocurrió algo extraño según escribía. Y es que llegó un punto en el que algunos secundarios eclipsaron la historia de Eva. Soy de las que fácilmente caen rendidas ante determinados personajes secundarios, para mí son importantísimos en las tramas y muchas veces sujetan el peso de una historia sin darnos cuenta. Me pasó con Maite en Oliva, por ejemplo. Pues en esta novela fue aún más grande. Conocer a Gina y echarla de menos como si de verdad fuésemos dos amigas que llevamos tiempo sin vernos. Descubrir a Eric y querer escribir mil páginas de su mano.
No lo sé... creo que me metí tanto en la piel de Eva que su mundo llegó a ser un poco el mío, en plan locura total. Pero eso es lo mágico de todo esto, ¿no?
Espero que también saquéis mensajes bonitos de cada una de las historias secundarias, porque, si bien el amor es el eje principal sobre el que gira, hay mucho más escondido entre sus líneas.


Ha sido un viaje precioso, el que más he disfrutado creando en lo que respecta a diversión, a simplemente pasármelo bien sentándome frente al teclado, a sonreír mucho.
A sentimientos positivos.
Y ahora me toca aprender a decirles adiós, porque tengo que asumir que ya no son solo míos, sino que han empezado el camino que los lleva a ser también un poco vuestros.

Gracias por estar ahí y darme alas.

6 comentarios:

  1. Enhorabuena!!! Con lo poquito que nos has contado ya estoy enganchada a la historia. Espero que ese camino que les lleva hasta nosotros no sea demasiado largo porque ya estoy deseando tenerla en mis manos.

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    1. Hola, Eva!
      Muchas gracias!! Tranquila que el tiempo pasa volando y el 2018 está a la vuelta de la esquina ;)
      Mil besos!

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  2. Hola Guapa!!! Que ganas de leerte!! Este verano he obligado a un amiga a leerse todas tus libros y ya no sabe decirme cual le ha gustado mas de todos. Porque la magia de tus historias es que son todas tan diferentes, tan distintas, tan intensas, emotivas y mil adjetivos mas, pero tambien tienen algo en comun: todos tus personajes llegan al corazón y todas tus historias se quedan grabadas en la piel. Así que me muero por conocer a Eva y a sus amigas y deseo que tardes mucho en que así sea. Y ya puestos a pedir, ojalá hagas una serie con ellas y saques cuatro historiazas para seguir sabiendo de tus personajes una vez acabas con la trama principal. Siempre me cuesta un mundo despedirme de ellos. Un besazo enorrrrrrrrrrrrrrrrmeeeeeeeeee.

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    1. Hola, Alicia!
      Gracias por recomendarme jajaja me alegro un montón de que a ella también le hayan hecho disfrutar. Y gracias por esas palabras tan bonitas!
      Mmm... te confieso, aquí en confianza, que no habrá serie, peeeeero sí que puedo decir que sabréis mucho de los secundarios en esta novela, así que espero que sea suficiente ;)
      Un besazo!!

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  3. ¡Hola, Andrea! Es un placer leerte, ya sea por este rinconcito o en tus historias, de esas tuyas (todas) que se te pegan en la piel.
    Ansiosa es quedarse poco al decir que quiero leer esta nueva novela. Solo me queda por decirte felicitaciones, que tus libros sean llevados a papel es toda una alegría y algo que te merecés mucho, demasiado <3

    ¡Besos enormes!

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    1. Mil gracias por tu constante apoyo, Ari!
      Estoy deseando que llegue a vuestras manos y espero que disfrutéis de esta nueva historia igual que con las anteriores.
      Besotes!!

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