Yo sí te creo...


 Yo sí te creo

Calladita estás más guapa.
Y quieta, mientras mi mano se aventura entre tus piernas.
O muerta.
Sí, muertas están todas guapas, sin diferencia.

Somos dos, a veces uno, a veces cientos.

Cuando follamos con ganas -con las mismas-, somos dos que a ratos parecen uno. Pero siempre dos. Que no se te olvide. Estás tú, luego yo y, cuando el orgasmo nos llega, tú conmigo y yo contigo, si tenemos suerte. Pero dos.

Somos uno, cuando solo disfrutas tú. Cuando me tocas y no me apetece. Cuando me arrinconas en las sombras de una discoteca y me dices que acabe lo que he empezado bailando provocativamente. Aunque ya no me apetezca. Aunque fuera para mí y no para tus ojos. Aunque sí fuera para ti.

Aunque NO, siempre sea NO.

Somos uno cuando levantas la mano, o el grito, o el insulto, o acabo muerta sobre la alfombra del salón.

Somos cientos cuando las muertas se suman y salimos a la calle, con lacitos morados que después guardamos y cogen polvo en cajones; que después solo son raso y olvidamos la razón de su existir.
Somos cientos cuando alzamos la voz por las que no están.
Pero volvemos a ser uno cuando llegamos a casa y es una la que tiene miedo bajo el yugo de la suya.
Y no se atreve a mirarlo a los ojos.
Y se lo cuenta a sus seres queridos y algunos lo juzgan pero otros no; otros la juzgan a ella. La culpan. Por no saber hacerlo feliz.
Le hacen las preguntas, cuando el único que debería responder por sus actos es él.

Cuando se le da una pistola a la víctima en la mano y solo un espejo.

A veces son cinco los que meten a una en un portal y la convierten en media y en polvo.
La hacen pedazos.

Me gustaría pensar que hoy, cada uno de esos cientos, podemos coger uno de los trozos que se quedaron en aquel portal y alzarlo con las palmas hacia el cielo.

Quizá, así, entre todas las lágrimas derramadas por los golpes de otros, seamos capaces de encontrar alguna sonrisa y hacerle creer que, rota o no, sigue siendo la más bonita de todas.

Libre estás más guapa.

Libre, mujer.
 
Foto: Pinterest. Texto: Neïra














3 comentarios:

  1. Me entristece profundamente esto, y generaciones de niñas siguen creciendo en el miedo, de cuidarse en los horarios que caminan solas, la ropa que usan, o lo que los demás piensan de ellas al expresarse libremente. Que fuerte que a pesar de todo solo queremos ser libres y tratadas como iguales.

    ResponderEliminar
  2. Me parece tan horrible todo lo que está sucediendo estos días... El mundo y la sociedad cada vez va a peor :(

    ResponderEliminar