Detrás del telón... TE ESPERO EN EL FIN DEL MUNDO

 Proyecto Vértigo... qué mal me lo hiciste pasar. Qué bonito fue y qué acojonante al mismo tiempo.

Sabía que serías importante, pero jamás pensé que tanto. Ni que a ratos sentiría que la presión me impediría hacer algo decente. Al final, me marcaste, como esas historias que se quedan un poco de ti.

Así empecé esta entrada nada más terminar de escribir Te espero en el fin del mundo. Me sentía... vacía. Aunque también plena (y estaba un poco moñas, lo sé). Una sensación contradictoria que solo significaba lo que ya intuía desde el principio: Vi y Levi serían importantes. Todos los son de algún modo, que no se me malinterprete, pero algunos llenan tanto que dejan poco espacio para los demás o hacen que pasen más desapercibidos.

Me embarqué en este proyecto en verano de 2020. Acababa de terminar una novela y me iba de vacaciones. Había decidido darme un descanso real, un par de meses sin empezar nada nuevo con la intención de despejar la cabeza y coger fuerzas para lo que viniera después. Todo era perfecto. Sin embargo, la inspiración funciona así, y fue entonces cuando Levi y Vi aparecieron. Antes de irme de viaje ya había escrito el prólogo (lo que al final se convirtió en el primer capítulo narrado por Levi). En cuanto regresé a casa me volqué en su mundo.

Puedo decir sin atisbo de duda que es el proyecto que más he sufrido, no por su historia, sino por cómo estaba yo mientras lo escribía. La autoexigencia, la presión, el miedo a decepcionar... Suelo ser una persona bastante equilibrada, pero con Violet y Vi me perdí un poco en ese aspecto y me puse un peso extra encima que me lo hizo pasar mal a ratos. Dudé tanto de mí que me merecí más de un bofetón. No obstante, y aunque parezca contradictorio, a la vez ha sido uno de los que más he disfrutado; viví su historia con una intensidad que hacía mucho que no sentía.

Violet comparte fecha de nacimiento con mi hermana mayor (7 marzo). Levi, con la publicación de Tú y yo en el corazón de Brooklyn (10 de marzo). Cuando me la comunicaron lo sentí como una señal, aunque no tenga ninguna importancia.

El título se me resistió y fue una de las decisiones más difíciles desde el principio. Tuvo uno inicial cuando llevaba aproximadamente un tercio de la novela y otro provisional con el que envié la propuesta a la editorial. A partir de ahí... pasaron por delante de mis ojos unas treinta alternativas, incluso más si cuento las que se descartaban en el acto. Y no, no exagero. Entre mis primeras opciones, la tormenta de ideas con mis lectoras cero y después con la editorial, llegó un punto en el que pensé que no lo encontraríamos. Pero lo hicimos. Solo hubo que respirar y volver a los inicios, porque sí, resulta que finalmente la escogida fue una de mis primeras ideas.

Es extraño, pero un día, revisando notas en mi móvil, me encontré con el prólogo de una novela juvenil de misterio (una de la que nunca más se supo) y su protagonista se llamaba Violet Rose. Mi subconsciente había elegido el mismo nombre que el de otro personaje que deseaba desarrollar en el futuro.

Violet se ha convertido en mi personaje femenino favorito. Es curioso de dónde puede venir la inspiración, y en este caso ella apareció en mi cabeza mientras veía un capítulo de la serie Modern Love (At the Hospital, an Interlude of Clarity). De repente, vi en la protagonista un esbozo de esa Violet que acabaría siendo.

Es una historia en la que los secundarios tienen mucho peso. Russell, Hannah, Camila, Damon, Markus, Grace... Sin embargo, si tengo que escoger solo uno, me quedo con el padre de Vi. Le cogí un gran cariño a Luke Cassavetes. Por ser tan humano y tan imperfecto. Estoy un poco cansada de que se asocien determinados comportamientos con los antagonistas de las novelas. Por eso cree a Luke, un padre pésimo, pero también, y pese a todo, un buen hombre.

Todas mis novelas tienen banda sonora, que suele ser la música que escucho de fondo mientras las escribo y que elijo porque me encaja con lo que estoy contando, con los personajes o por simple inspiración. Pues en el caso de Te espero en el fin del mundo la escribí de principio a fin con Ludovico Einaudi. Si cierro los ojos y me imagino su historia como una película, escucho Nuvole Bianchi o Una Mattina sin poder evitarlo.

Desde el primer momento supe que estaría ambientada en EE.UU., supongo que me resultaba más fácil crear a un personaje como Vida Rose allí. Investigué mucho sobre pueblos que pudieran encajar con lo que buscaba hasta que encontré Whitefish y supe que era perfecto.

Me enamoré de la portada en cuanto la vi. Iba totalmente a ciegas, desconocía qué idea tenía la editorial y aluciné cuando me la enseñaron. La ilustración es de Lady Desidia y está repleta de tantos detalles de la historia que no puede ser más especial.

Y, por último, deciros que la publicación está siendo una experiencia preciosa. Tenía mucho miedo de que la historia no os llegara, no se entendiera o no resultara creíble, pero me estáis dejando sin palabras.

 💗💗💗Así que GRACIAS, en mayúsculas y con mucha purpurina, como el cuaderno de la extraordinaria Violet Daphne Rose Cassavetes. 💗💗💗

Comentarios

  1. Hola, cómo estás? Espero que muy bien, esta es la primera historia que leo tuya, la encontré de casualidad, me gustó el título y la portada, leí la sinopsis y dije ¿por qué no? Pensé que me iba a encontrar con una historia más, una de tantas que ya me eh cansado de leer, lo mismo de siempre, pero no, leer tu historia me dejo tan vacía y tan llena como a vos te dejo escribirla, tan así que siento que le tengo que dar un apropiado duelo antes de empezar una historia nueva, disfrutar el sabor dulce del final en la punta de la lengua por unos días, eso es algo que casi nunca me pasa, en general devoro libros como respiro, en cada rato libre estoy leyendo, los termino rápido y empiezo uno nuevo, sin embargo cuando empecé esta historia supe apenas pasé las primeras páginas que era de esas historias que se saborean, no se devoran, que tenía que darle su tiempo y disfrutar, y también sabía que era de esas historias que cuando terminan, te rompen sin importar el final, Vi y Levi me rompieron, empaticé tanto con ambos que aunque nunca viví nada ni por asomo parecido a su historia, por momentos me pareció que si. Tan perfectos en sus imperfecciones, tan reales todos los personajes de la historia, que placer haberla encontrado. Te busque para conocer un poco más de vos y si tenias otras historias o eras nueva, me voy feliz de que no sea este tu único libro sino que te voy a poder seguir leyendo cuando pase mi duelo, te ganaste mi admiración y respeto. No dejes de soñar y no dejes de escribir. Que seas muy feliz, te leo en otra historia...

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    1. Hola, Victoria! Qué bonito todo lo que me dices. Gracias por darme una oportunidad, por sentir tanto con Levi y Vi y por compartirlo conmigo. Ojalá mis otras historias te llenen tanto o, de no ser así, al menos que te aporten algo positivo. Un abrazo!!!!

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